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Navidad, pascua y otras Fiestas – paganismo en la iglesia

A la mayoría de los afiliados a las instituciones
evangélicas o católicas, durante el año se buscan en vano en sus
iglesias. No más del ocho por ciento de la población visita regularmente
un servicio divino dominical, a pesar que aún dos tercios de la
población alemana – en el papel – pertenecen a una de las dos grandes
iglesias. Sólo para Navidad las estadísticas mejoran algo: Ahí las
iglesias están llenas. ¿Un último resto de cristianismo en una sociedad
mundana?
Esto es lo que les gustaría ver a las iglesias. Lo
han entendido por siglos, atar a las fuerzas emocionales a costumbres
exteriores, satisfacer su sentimentalismo y transformar a sus fiestas
anuales repetitivas – Navidad, Pascua y Pentecostés
– cómodas tradiciones.
Pero, sin embargo, estas costumbres no son ni cerca cristianas. Que la
economía previa a la navidad logró transformar en una orgía
descontrolada del consumismo, sólo confirma el vacío espiritual, que ya
hace tiempo hizo su entrada.
Los primeros cristianos no celebraban ninguna navidad
Ya casi nadie pregunta, si los primeros cristianos celebraban navidad o
pascua. Pascua en cierto sentido si – porque para ellos, le resurrección
de Cristo, era lo más importante en su fe, un emblema, que Cristo quiere
resucitar en cada uno de nosotros. ¿Pero su nacimiento? Recién en el
siglo 3, los cristianos recordaban su “nacimiento” espiritual: El
bautismo en el río Jordán, con lo cual comenzó la actividad de enseñanza
del Jesús de Nazaret. El evangelio más antiguo, el de Marco, comienza
con el bautismo en el río Jordán y no con el nacimiento en Belén. La
fecha hasta hoy se data para el 6 de Enero – para la iglesia ortodoxa
esta es la fecha navideña. Cuan poco pudo o quiso hacer la iglesia
católica con esta fiesta, se demuestra en, que posteriormente, se cambió
simplemente esa fecha a la figuración folclórica de la llegada de los
“tres reyes magos”.
En la iglesia romana, desde el siglo 4 se impuso el 24 de Diciembre como
“fecha de nacimiento”. Este era el día de una muy importante fiesta del
dios sol en el culto a Mitras. También los griegos y los egipcios
celebraban grandes fiestas en esa época.
También otras costumbres de adviento y navidad no tienen ninguna
relación con el cristianismo, si no son de origen pagano. Toda la
tradición que es tan costumbrista y que provoca tantos sentimientos – es
sólo invento humano de distintas eras. A quién la gusta seguir esta
tradición, puede hacerlo – pero que no se refiera a Dios.
El ser humano no necesita ceremonias
Cristo fue un revolucionario espiritual, quién desenmascaró los ritos
tradicionales del sacerdocio como huecas. El humano es un templo del
espíritu – por lo tanto no necesita ceremonias. “Ven y sígueme” dice su
mensaje – a Él, el mayor de los profetas de Dios de todos los tiempos,
no el niñito encantador en el pesebre, que aún ni siquiera sabía hablar.
¿A que adulto se le ocurría, celebrar su cumpleaños colocando una cuna y
cantar canciones de cuna?
¿Qué quería Jesús?
Jesús enseñó, que el reino de Dios estaba cerca – porque se puede
encontrar en el interior de cada persona. En la prédica de la montaña
enseñó, como el humano puede construir paso a paso este reino dentro de
si. Él no enseñó mirar la aflicción y concentrarse en ella, si no le
enseño a ellos, como se puede aminorar el dolor y la enfermedad con su
ayuda. “¡Anda y no pecas más!”. La representación del Jesús asesinado en
la cruz, en cambio es la imagen del aparente triunfo de la oscuridad
sobre la luz.
“Mirad a los lirios del campo” Jesús también amaba las plantas y a los
animales. Él le enseñó a sus apóstoles, que la vida de Dios está
presente en todas las formas vivientes. Él no dijo cortad árboles
jóvenes y colgad adornos y poned velas. O: Que el asado para mi
cumpleaños les sea de provecho.
El que experimento a Cristo como amigo interior, que constantemente nos
ayuda, resucitar en Él, mientras reconozcamos lo negativo en nosotros y
lo superamos, aquel que ha aceptado a Cristo, tiene la luz interior, que
ha vencido la oscuridad, no necesita un día especial, para expresar su
agradecimiento. Para él cada día es navidad y pascua.
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